Algunos de vosotros, queridos lectores, ya me habreis oído despotricar de ese transporte público llamado tren, y más cocretamente de el tren gestionado por la compañía FEVE. Si no es el caso, deciros a todos, que lo que nunca he pensado que podría llegar a sentir, lo he sentido. No hablo de otra cosa sino de la desesperación que sólo dicho tren a conseguidosacar de mis entrañas. Esplicare mis porques a continuación: No sólo es una compañía con unos precios demasiado elevados a mi parecer, sino que el trayecto que cualquier persona en autobús, coche o cualquier otro tipo de trasporte cotidiano conseguiría completar en unos 20 minutos, ellos (FEVE por si quedaban dudas) consiguen doblar el tiempo e incluso superarlo. No contentos con esos fecales resultados, los horarios previstos no le vienen bien a ningun ser humano del planeta, y como mínimo tienes que esperar 30 minutos o sino hacer tiempo, o llegar 20 minuyos antes a tu destino y esperar por una muerte lenta causada por el aburrimiento de que las espera es a las 7.40 de la mañana y el sueño no ayuda en exceso.Y para terminar, que no me quiero prolongar demasiado, hablemos de los horarios del fin de semana; el último tren del sabado sale de su destino sobre las 23.00 y llega alrededor de las 24 horas (para hacer un recorrido que en coche o en autobús se tardan 40 minutos). Pues en vez de poner unos servicios mínimos como cualquier empresa de transporte normal, ellos prefieren hacer esperar a sus amados clientes, los que les dan de comer a fin de mes, hasta las 07.50 de la mañana, que entre que muchos garitos ya están clausurados a esas horas, y que la mayoría de la gente no aguanta hasta tan tarde, las personas como el menda que dependen del transporte público para retornar a su cálido hogar, en varias ocasiones se ven forzados a tirar de una economía que no está a su alcance, y desembolsarse 35 euros en el taxi para poder coger el tan ansiado lecho. La opción alternativa es la de esperar varias horas a la intemperie (si, porque las estación de FEVE de Bilbao carece de ventanas, y si hace un mínimo de viento, notas como tu cuerpo se entumece por el frío, el cansancio y la borrachera que muy seguramente lleve en ese momento) hasta que el dichoso tren de los cojones quiera partir. Y si el valiente tiene el valor de completar dicha azaña, sólo le esperan otros 40 eternos minutos hasta su hogar.
Si con estos argumentos no os he hecho llorar, o por lo menos sentiros mal, o como último caso odiar a la compañía FEVE, en que no teneis corazón. Pero si por el contrario esta palabras han alcanzado vuestros corazones, hacer lo que os de la gana, que no se me ocurre que más escribir.
P.D.: con la foto de pie de página he querido representar la desesperación que sinto hacia FEVEEEEEEEEEE!!!!!!!!!

